El embargo comercial al régimen castrista. Domingo 18 de marzo/12
Sobre el viaje del Papa a Cuba. domingo 18 de marzo/12
1. Es importante ver lo que diga y con quien se reuna el Papa Benedicto 16 en México y lo que diga y con quien se reuna en Cuba. Yo cubrí como periodista dos viajes del Papa Juan Pablo Segundo a México. En ambos viajes -como en sus otras tres visitas a México- habló muy claro el Santo Padre de la injusticia contra los indígenas mexicanos y de la responsabilidad que tenía la clase gobernante de la pobreza de gran parte del noble pueblo mexicano. Cubrí también la visita del Papa Juan Pablo Segundo a Cuba. Denunció el embargo. Pero fue muy ambiguo en cuanto a la responsabilidad que tiene el régimen comunista por la pobreza y la opresión del pueblo cubano. Para mi todo aquello de “Que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba” fue -y es- demasiado ambiguo. Prefiero a la Iglesia cuando habla como Jesús en el Sermón del Monte. Muy claro. Prefiero el lenguaje claro y contundente de los Diez Mandamientos, que dejan muy claro , por ejemplo, que matar es un pecado. Yo prefiero a la Iglesia cuando habla como el Padre Felix Varela y el Arzobispo Pedro Meurice. En voz alta, en lenguaje claro, diáfano, para que no haya ninguna duda del significado del mensaje.
2. Definitivamente hay una marcada diferencia entre el tono áspero con que la Arquidócesis de la Habana se refiere en sus comunicados a los disidentes cubanos y la amabilidad, deferencia y eterna sonrisa que muestra Su Eminencia el Cardenal Jaime Ortega y Alamino cada vez que se le ve en compañía de los jerarcas del régimen comunista.
BUENA EDUCACION, MALA EDUCACION. 6:25PM, jueves 1 de marzo/12
1. Es impresionante que fueron más de cincuenta mil personas a ver el partido de fútbol de las selecciones de Colombia y México en el Joe Robbie Stadium ayer.
Me cuentan que había más mexicanos que colombianos. Ojo con eso. Diga lo que diga el censo, la comunidad mexicana ha tenido un crecimiento explosivo en el sur de la Florida en los últimos años. Se le debe prestar más atención.
Me cuentan que el comportamiento del público fue ejemplar.
2. ¿Será cosa mía? Me desespera la gente mal educada. No sé por que me tengo que topar con tantos trogloditas. ¿Será una cuestión de karma? Hoy tuve ganas de mandar a un par de personas al carajo, por mal educadas. No lo hice por que tal vez peco de exceso de modales
Delirios de sábado. Stream of consciousness. 10:00AM, sábado 25 de febrero/12
Uno tiene que nutrir el espíritu. Alimentar el alma. Con la lectura. Con la música. Con la buena conversación. Con los viajes. Con la imaginación. Con todo lo que nos incite al delirio. Ahora mismo escucho a Bach. El Concierto de Branderburgo Número Tres. Que grande, Bach. Hace años, cuando trabajaba en Univisión, me inventé un viaje a Leipzig para cubrir la primera visita de Helmut Kohl a lo que era entonces Alemania Oriental. Pero de veras yo quería ir a Leipzig para entrar en la Thomaskirche, la Iglesia de Santo Tomás, donde Bach trabajó como cantor y donde descansan sus restos. Fue uno de mis muchos peregrinajes. Cuanto peregrinaje he emprendido a las tumbas de gloriosos muertos que en realidad viven, porque los siento, son mis amigos, me hablan con su música, sus lienzos, sus poemas, sus novelas. Allá en Hartford me iba a la casa de Mark Twain, diseñada como un river boat del Mississippi y me metía en el salón de billares y juro que escuchaba la risa de Twain. Y dos veces me fui con Eileen para el Walden Pond en Massachussetts a comulgar los dos con Thoreau. ¿Qué habrá sido de Eileen? Una vez compré un boleto de Londres a Dublín en un arrebato por buscar a Eileen y no me monté en el avión. Me entró miedo de encontrar a Eileen y ver que no era la misma, con su pelo rojizo, sus ojos del azul de la primavera irlandesa, su piel blanca, perfecta, sus labios suaves. Besar la boca de Eileen era como besar a una rosa. ¿Me dejaría besarla de nuevo? ¿Me provocaría besar la boca de Eileen cuando me la encontrara? La idealizaba, la tenía como una de esas doncellas que inspiraban a Yeats, quizás me la había imaginado, quizás no había existido Eileen como la recordaba yo. Me dio terror encontrame de nuevo con Eileen. Por eso no abordé el avión a Dublín. La Eileen en mi memoria, la que tengo aquí ahora presente, tiene 17 años y es esbelta y bella y de sencilla elegancia y alegre y brillante y me ama. Me dijo que siempre me amaría como la he amado yo todos estos años. Un amor de toda una vida por alguien a quien no vi más desde aquel día triste que regresó a Irlanda con su madre y sus hermanos y la besé por última vez. Tuve miedo en Londres de montar el avión y en algún rincón de Dublín o en algún pub de County Cork encontrame con una Eileen que ya no sería Eileen y me contaría quizás de su esposo y de sus hijos y yo le contaría lo que hice y lo que he caminado. Y ambos seriamos cariñosos, pero nos hubiera dolido aquel encuentro porque de frente tendríamos a una realidad bastante distinta al sueño que nos prometimos o que ella me hizo prometer de no vernos más, de no escribirnos, de no buscarnos, de mantener intacto, puro, aquel recuerdo. Hice un pacto con Eileen. Un pacto forzado, quizás, de mi parte, por que la quería, por que me deslumbraba y hacia todo lo que ella me pedía. Pero un pacto que estuve a punto de romper aquel día que no abordé el avión a Dublín. Y ahora que escucho a Bach, recuerdo que fue Eileen quien me enseñó a escucharlo en aquelos momentos tiernos, Eileen que amaba a los Beatles, pero amaba más a Bach, y yo llegué a amar a Bach por ella. Me doy cuenta ahora que fui a Leipzig, fui a la Thomaskirche a la tumba de Bach por Eileen, en busca de Eileen, deseando en mi delirio encontrarme allí con Eileen, como siempre he deseado encontrarla en el salón de billares de la casa de Mark Twain en Hartford, como he desado encontrarla de nuevo en Walden Pond cuando he regresado allí. Y eso que escribí al principio, eso de nutrir el espíritu, de alimentar el alma con la lectura, con la música, con la buena conversación, con los viajes, con la imaginación, esas son palabras de Eileen, que de lejos en el tiempo y en la distancia nunca me ha dejado de hablar. La escucho ahora decirme de nuevo: “No nos veremos jamás, así está escrito en las estrellas. Pero siempre estaremos presentes en el recuerdo del uno y el otro como somos en este instante: Jóvenes, con ideales, son sueños, con una vida por delante, con mucho por aprender. Y tendremos amores y desamores. Y cambiarán nuestras vidas, porque la vida es cambio. Pero nunca cambiará la imagen que yo tengo de ti ni la que tú tienes de mi.” Yo no tengo fotos de Eileen y ella no guardó fotos mías, Eso fue parte del pacto. Pero yo tengo una foto de como era yo, de quien era yo, en aquel breve pero eterno tiempo en que Eileen y yo fuimos uno solo. A veces la coloco en Facebook y en Twitter. No he encontrado a Eileen en esto que se llama redes sociales. Ni siquiera sé si vive Eileen. Pero ahí en Facebook, en Twitter, esta la imagen de quien fui yo como adolescente. Quizás algún día ella la vea. No estoy seguro que quiero que sea así. Quizás la vean sus hermanos. Quizás algún día sepa de Eileen. Quizás no. Sí sé esto. Escucho a Bach y la siento junto a mi.
Vientos de Cuaresma. 8:10 AM, martes 21 de febrero/12
Me comenta alguien:
“¿Qué te pasó? Te la has pasado escribiendo en el blog en estos días. ¿Qué te ha dado?”
Respondo:
Yo tengo dos hábitos, quizás son obsesiones, desde muy niño. Leo y escribo constantemente. Leo para satisfacer mi curiosidad intelectual, para nutrir el espíritu. Escribo como desahogo y como una forma de organizar el pensamiento. Ando siempre con algo de leer y algo con que escribir. Un libro, una revista, un periódico. Un bolígrafo, una libreta.
Leer y escribir son para mi formas de ejercicio para el cerebro y el espíritu. Mi biblioteca y la mesa donde escribo son una suerte de gimnasio mental y espiritual. Y más allá de lo que puedo leer en casa, la lectura y la escritura son hábitos (¿obsesiones?) portátiles. Uno puede leer y escribir en un avión, en la sala de espera de un médico, en mil situaciones y lugares.
Lo que leo es importante. Lo que escribo, no. Lo que leo va hacia mi mundo interior. Lo que escribo -más allá de lo que tengo que hacer debido a mi oficio- siempre iba a la gaveta o al recipiente de basura. Hasta que surgieron los blogs.
Ahora a veces escribo en un blog. No es profundo lo que escribo, porque no soy un tipo profundo. Pero es sincero e irreverente, porque así soy yo. Conmigo mismo y con el mundo.
Pero, ¿por qué he escrito tanto en estos días?
Es por que se acerca la Cuaresma. No soy especialmente religioso. Pero algo espiritual me marca. Sobre todo en este tiempo del año. Se aproxima la Cuaresma y me hundo más en la lectura, en la reflexión, en la obsesión de escribir. Y, curiosamente, ahora me ha dado por compartir mucho de lo que escribo. No sé si es bueno o malo hacerlo. Pero no hay pretensión. Y no es de gran importancia.
Es algo misterioso. Quizás tenga que ver con lo que aprendí de muy niño en la escuela La Salle, que es lo único útil y valioso que aprendí en todas las aulas donde pasé -o desperdicié- tantos años de mi vida.
Por cierto, cuando llega la Cuaresma (y mañana es miércoles de cenizas) soy dado al silencio. O al menos al mayor silencio posible. Después de todo, me gano la vida con el sudor de la lengúa.
Pero quizás ponga a descansar el blog mañana. Por cuarenta días. No sé.
El Tío Sam me da plata, pero las petroleras me la quitan.11:15PM, lunes 20 de febrero/12
Sube la gasolina. Ya está a casi cinco dólares el galón en partes de Los Angeles. Yo no lo entiendo. Es verdad que hay nerviosismo por la posibilidad de que Israel ataque a Irán para demorar el desarrollo del arsenal nuclear persa. Entiendo que eso puede tener un impacto en el precio del crudo. Pero, concho, ¿no es verdad que por otra parte hemos tenido un invierno muy benigno aquí en Estados Unidos? ¿No quiere decir esto que tenemos bastante inventario de petroleo y sus refinados en este país? ¿No funciona esto según los mecanismos del mercado, aquello de oferta y demanda? ¿Donde diablos se ha metido Adam Smith?
Caramba, en Washington se pusieron de acuerdo los demócratas y republicanos en el tema de la extensión de la reducción del impuesto a la nómina. Pero esa plata que no me quitará el Tío Sam en vez de ir a parar a mi cuenta de banco terminará en el tanque de gasolina de mi carro.
¿No es esto una transferencia de riqueza? Es decir, de la poca riqueza mía a la mucha riqueza de las petroleras y los gobiernos de la OPEP.
Bueno, ya no más. Me voy a dormir.
Uf, ¿será que puedo conciliar el sueño? Tengo que llenar el tanque de mi auto mañana.
Barbarie. 10:10PM, lunes 20 de febrero/12
Encontraron otro caballo descuartizado en el noroeste del Condado Miami Dade.
Aparentemente es una yegüa muy joven y pequeña, posiblemente un pony.
Dicen los investigadores que el animal parece haber sido robado a sus legítimos dueños.
Todo indica que el animal fue sacrificado de una forma primitiva y que probablemente sufrió mucho al morir.
¿Qué se cree esta gente que hace estas cosas?
¿En que lugar del mundo cree estar?
Ojalá que agarren a estos salvajes a la mayor brevedad posible.
Ojalá se enferme del estómago quien coma la carne de la pobre yegüa descuartizada.




