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Que no esperen solidaridad los venezolanos de los gobiernos de América Latina(21 de diciembre/08)

&

(Woman in Hartford)

 

¿No será que Chávez tiene un “Plan B”?

Las encuestas arrojan que una mayoría de los venezolanos –incluyendo muchos chavistas- se opone a la re-elección indefinida.

No obstante, Chávez insiste en celebrar un referendo a principios del 2009.

¿Cómo así?

¿No tiene Chávez el mismo acceso a esas encuestas? ¿No se da cuenta Chávez que lleva las de perder y que una derrota en un nuevo referendo sería mortal para su gobierno?

¿No será que Chávez quiere forzar un desenlace y acabar con la oposición de una y por todas sabiendo que puede salirse con las suyas?

Después de todo, Daniel Ortega se robó las elecciones municipales en Nicaragua y ahí está, como si nada.

Aquí no ha pasado nada en Nicaragua.

La oposición nicaraguence. incluyendo muchos ex sandinistas,  sale a las calles y protesta.

La comunidad internacional no dice ni pío.

Sobre todo la comunidad latinoamericana.

Acaban de recibir a Ortega con todos los honores de un jefe de estado legítimo, respetuoso de la democracia, en esa Cumbre del Grupo Río y de la Comunidad de Países e América Latina y el Caribe que se celebró en Costa de Sauípe en Brasil.

Al igual que recibieron a Raúl Castro.

Como todo un héroe recibieron a Raú;l.

No importa que el régimen comunista de Cuba lleva ya 50 años en el poder.

No importa que el poder pasó de Fidel a Raúl asi de porque así.

Porque eso es una dictadura dinástica y hay que tragársela y callar o irse de Cuba y ya.

Hay que aceptar la farsa de que en Cuba hay un gobierno surgido de la voluntad popular.

Son unos hipócritas todos estos gobernantes que se reunieron en Costa de Sauípe.

Si los Somoza estuvieron en el poder por décadas y el poder pasaba de Tacho a Luis y después  a Tachito Somoza, pues eso era una dictadura dinástica y había que ayudar a los sandinistas a acabar con ella a sangre y fuego.

Si Trujillo se mantuvo  como dictador por más de treinta años, y cuando lo mataron  y el poder pasó a uno de sus hijos, pues eso no se podía permitir.

Si se moría  Papa Doc Duvalier y el poder pasaba a Baby Doc, eso era una dictadura dinástica y había que ponerle fin.

Si Pinochet se perpetuaba en el Palacio de la Moneda  por la fuerza, pues había que condenar y aislar a Pinochet y denunciar las violaciones de los derechos humanos de su régimen.

Si en Paraguay había un dictador con un ridículo uniforme  de general de opereta, pues claro que Stroessner era un tirano y había que repudiarlo.

Y estaba malo que en Argentina y Uruguay hubiera generalotes al mando de juntas militares.

Esas eran dictaduras que asesinaban y encarcelaban a sus adversarios y aplastaban los derechos humanos y merecían el rechazo.

Y yo estoy de acuerdo con todo eso.

Los dictadores deben ser unos apestados.

Deben ser repudiados por la comunidad internacional. 

Excluidos de las cumbres y otras actividades internacionales, como las personas decentes  excluyen de una cena o una fiesta a un depredador sexual, un asesino o un narcotraficante.

Pero, ¿qué cosa es Raúl Castro?

¿No es Raúl un generalote designado a dedo por su hermano mayor ?

¿No  encabeza el General Raúl Castro  un régimen que asesina y encarcela a sus adversarios y aplasta los derechos humanos?

¿Ha habido elecciones libres en Cuba en los últimos cincuenta años?

¿Hubo en Cuba en el pasado medio siglo elecciones como las que llevaron al poder a  Luiz Inacio Lula da Silva, Rafael Correa, Tabaré Vázquez, Michelle Bachelet, y todos estos jefes de estado y de gobierno de América Latina y el Caribe?

¿Hubo elecciones en Cuba con partidos de oposición, con prensa libre, con libertad de reunión, de movilización y proselitismo para los adversarios del régimen?

Yo no cuestiono la legitimidad de esos mandatarios y mandatarias que se reunieron en Costa de Sauípe.

Pero dudo de su sinceridad y de su ética.

 ¿Si creen en la democracia, qué hacen estrechando la mano ensangrentada de Raúl Castro y dándole abrazos?

¿Es que la democracia es buena para los chilenos, argentinos, brasileños, uruguayos y el resto de los latinoamericanos con la excepción de los cubanos?

Yo no sé que va a pasar en Venezuela.

Pero sí se esto:

Si el gobierno de Chávez aprieta las tenazas, si ocurre un fraude, si se quita la careta y desata una represión más violenta que la que ha habido hasta ahora, los venezolanos no pueden esperar ninguna solidaridad de los gobiernos de América Latina.

Evo Morales y Daniel Ortega de seguro aplaudirían todo lo que haga Chávez.

Y no se puede esperar ningún tipo de denuncia de Lula, Correa, Cristina Kirchner y ni siquiera de Felipe Calderón.

Ahí tienen una perla, Felipe Calderón.

El Partido de Acción Nacional –el Pan- se pasó décadas denunciando la hegemonía del Pri en México.

Hasta que por fin hubo elecciones libres en el dos mil y Vicente Fox llegó a la presidencia.

Pero para el Presidente Calderón, miembro de una ilustre familia panista, no hay ningún reparo en abrazar a Raúl Castro que es el heredero designado de una dictadura dinástica que lleva medio siglo de poder absoluto en Cuba.

Para Felipe Calderón es malo que en México hubiera por décadas la “dictadura perfecta” del Pri, como la llamó Mario Vargas Llosa.

Pero no tiene nada de malo que en Cuba haya una dictadura que lleva ya cincuenta años en el poder.

Y el Pri, al menos, guardó ciertas formas.

Por ejemplo, el Pri permitió que en México  surgieran partidos de oposición, como el mismo Pan.

El Pri robó y despilfarro la riqueza pública.

Pero al menos dejó algunas obras monumentales, en carreteras, aeropuertos, proyectos de vivienda pública y hasta museos.

El régimen castrista ni siquiera re-construye las viviendas destruídas por los recientes huracanes que pasaron sobre Cuba, a la vez que se gasta millonadas para reparar los daños a los hoteles que usan los turistas, muchos  de los cuales van a Cuba a aprovecharse de la pobreza de los cubanos.

El Pri al menos limitaba a seis años el mandato del Presidente.

Durante la “dictadura perfecta” del Pri, los presidentes mexicanos eran como monarcas absolutos.

Pero duraban seis años.

Al cabo de seis años escogían de dedo a sus sucesores y se iban con sus fortunas mal habidas.

Echeverría, López Portillo, De la Madrid, Salinas de Gortari, todos esos presidentes priistas llegaron al poder mediante el "dedazo" de sus antecesor y tuvieron un poder descomunal mientras mandaron desde Los Pinos.

Pero al cabo de seis años, cuando se les cumplió el turno, se fueron del escenario público.

En Cuba no hay turnos.

En Cuba manda desde hace cincuenta años no solo el mismo partido.

Manda la misma familia.

En Cuba no permiten un Pan, no toleran a un Vicente Fox o un Felipe Calderón.

Pero allí estuvo en Brasil  Felipe Calderón abrazando a Raúl Castro y dándole palmaditas en la espalda y riéndole sus gracias pujadas.

Y de seguro no le mencionó a Raúl  la enorme deuda que tiene el régimen castrista con México.

No joroben.

Ahora irán a Cuba los presidentes Correa, Cristina Kirchner y Michelle Bachelet.

Y por mucho que los lleven de la mano de un lado a otro sus anfitriones castristas, por muy ahumados que sean los cristales de sus limosinas con aire acondicionado,  inevitablemente verán las ruinas de La Habana.

Los edificios al borde del derrumbe.

El hacinamiento en las viviendas.

La espeluznante pobreza a flor de piel que hay en Cuba.

Chocante. Desgarradora

Allí para que todos la vean.

Gente mal vestida. Mendigos. Jineteras. Las colas para comprar un puñado de arroz o una libra de malanga. La gente apiñada en esos  monstruosos vehículos de transporte colectivo llamados "camellos."

Pero nada.

No les importará.

De seguro veremos sus rostros sonrientes, sus fotos con Raúl y tal vez hasta con Fidel.

Y hablarán de los “logros” de la Revolución.

Hablarán de la medicina y la educación en ese “paraíso terrenal” que es la Cuba esclava.

No se reunirán con un solo disidente.

No preguntarán por el Dr. Elias Biscet ni por ninguno de los demás  prisioneros de conciencia encarcelados en Cuba.

Cristina Kirchner de seguro evitará un encuentro con la Doctora Hilda Molina, una ex comunista que lleva años tratando de salir de Cuba para ir a Argentina a reunirse con su hijo y conocer a sus nietos.

Cristina Kirchner no abordará el espinoso tema de la deuda de más de mil millones de dólares que el régimen castrista tiene con Argentina.

No. Nada de eso.

La democracia es para todos los demás latinoamericanos, pero no para los cubanos.

Los cubanos son otra cosa para estos ilustres gobernantes de América Latina.

En los ojos de esos gobernantes de América Latina, los cubanos merecen tener  menos libertad, menos derechos, menos esperanza que el resto de los seres humanos. 

No importa que los cubanos vivan hacinados. 

No importa que en Cuba no haya libertad de expresión.

No importa que se arremeta a golpes, patadas e insultos contra disidentes que tratan de llevar a cabo una manifestación pacífica.

No importa que en Cuba el sueldo promedio mensual sea el equivalente de 17 a 20 dólares.

No importa que, a pesar de todo ese cacareo de los logros de le educación, haya médicos trabajando de porteros en hoteles, porque ganan más que en un consultorio o un hospital, donde no recibirían propinas de los turistas.

No importa que El Malecón esté lleno de jineteras y jineteros, muchos con títulos universitarios.

Mujeres y hombres forzados por la miseria y la desesperanza a vender sus cuerpos a todos esos asquerosos extranjeros que acuden a Cuba como las moscas van al excremento.

No importa que Cuba, la Cuba Revolucionaria, desafiante del Imperialismo, sea una de las capitales mundiales de esa inmundicia que se llama el turismo sexual.

No importa que la gente joven de Cuba vea que la vida esta en otra parte, como en  la novela de Milan Kundera.

Del otro lado del Estrecho de la Florida.

Mientras que la muerte a veces está en el mismo Estrecho de la Florida, porque no son pocos los balseros que a lo largo de cincuenta años han perecido ahogados o en las fauces de los tiburones.

No señor.

Para los líderes de América Latina, hay otras reglas en cuanto a Cuba.

Hay otra ética.

Hay otra moral.

Como la habría para Venezuela si Chávez decide tomar de por lleno el camino de los Hermanos Castro.

SI Chávez fusila y llena la cárceles de opositores, no habrá protestas de un Lula que acaba de decir que la Oea debe ofrecer disculpas a los Castro.

Disculpas por haber expulsado de su seno a una dictadura que en aquel momento mataba a mansalva  y condenaba a sentencias carcelarias draconianas, sin un asomo de debido proceso,  a quien disentiera en lo más mínimo.

Una dictadura que prestó su territorio para que la felizmente desaparecida Unión Soviética colocara misiles nucleares que apuntaban hacia las principales ciudades de un país miembro de la Oea.

Que no esperen solidaridad los venezolanos de quienes abrazaron a Rául en Costa de Suípa.

De quienes viajan a Cuba donde no hay prensa libre, ni un poder judicial independiente, ni partidos de oposición, ni un rayito  de libertad, pero que sonríen y rinden pleitesía a una tiranía de medio siglo.

Yo no descartó que Chávez tiene un siniestro "Plan B" si pierde el referendo.

Es preocupante como está en aumento la violencia de las turbas chavistas contra los opositores.

Me luce como una suerte de ensayo.

Tal vez Chávez está confiado de, pase lo que pase, contará con el apoyo de Evo, Daniel y Raúl.

Y, al menos, con la indiferencia de Lula, Correa, Calderón, Cristina.

Dudo que los gobiernos de América Latina levantarían su voz de protesta.

Y en Washington, cuando se celebre el referendo en Venezuela, habrá un nuevo gobierno.

Obama estará demasiado ocupado con la crisis económica para prestar mucha atención a América Latina.

Que no esperen mucho los venezolanos de los gobiernos de América Latina.

A los gobernantes de América Latina les importa un bledo que en Cuba haya una dictadura familiar con cincuenta años de poder absoluto que lo único que ha hecho es sembrar opresión y miseria.

Dudo que les importe mucho lo que pueda sucederle al pueblo de Venezuela.

 

 

20/12/2008 11:28. ricardobrown #. sin tema

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ricardobrown