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Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2014.

En realidad no tengo filosofía, pero creo que pienso esto. Domingo 9 de marzo/14

Me preguntaba alguien que si tengo alguna filosofía de la vida. La verdad es que no sé. Pero sí he aprendido algunas cosas. Aprendí -o creo que aprendí- esto, después de tanto andar, ver y escuchar: (1.)La libertad es mía. No me la otorga ningún sistema político, ningún gobierno y definitivamente ningún líder. No es un favor que me hacen, es algo que yo he definido y he decidido ejercer. (2.) Soy tolerante de quienes piensan distinto, sobre todo con quienes conozco de una forma u otra, mientras no insulten. Tengo amigos que piensan radicalmente distinto a mi y mantengo mi afecto hacia ellos. Mientras una idea no se torne en insulto, puño o mucho menos bala, no me molesta. (3.) No me involucro en discusiones estériles, aunque no le digo a nadie que haga lo mismo. Si otras personas quieren pelear entre sí, allá ellos. Yo evito las broncas innecesarias. (4.) Además de mi definición muy individualista de lo que es la libertad, tengo opiniones, convicciones, gustos, predilecciones muy fuertes. Pero no se las impongo a nadie. No trato de convencer. No soy persuasivo. No nací para ser dictador, evangelista ni político en campaña proselitista. Creo en lo que creo y, si estoy de buen ánimo, a veces lo comparto. Si lo converso, tiene que ser en tono amable. Mi respuesta al tono áspero es que termina la conversación. Tengo calculado, más o menos, lo que me queda de vida (es menos de lo que he vivido) y he decidido que no tengo tiempo para broncas absurdas. (5.) Como todo ser humano, prefiero que piensen bien de mi, pero no es una obsesión. Desde niño se me metió en la cabeza aquello de "sticks and stones will break up my bones, but words will never hurt me." (6.) ¿Como aprendi lo que aprendí o creo que aprendí? Bueno, viviendo. Caminando por el mundo. He estado en más de 50 paises. Leyendo. Vivo rodeado de libros. Trato de leerlo todo: Poesía, novelas, filosofía, economía, historía, biografías. Ahora mismo me leo una biografía de Napoleón de Alan Forrest, un libro de economía de Paul Krugman, "End This Depression Now," un libro de Thomas Merton, "The Way of Chuang Tzu," y un libro de Charles Bukowski, "Betting on the Muse." Leo periódicos, revistas, la Enciclopedia Británica y la lista de ingredientes en las cajas de cereales. He aprendido mucho, sobre todo, conversando con gente inteligente. Tuve la oportunidad de hacerlo con Octavio Paz, Carlos Fuentes, Lech Walesa, Vaclav Havel, Reinaldo Arenas, Dizzy Gillespie, Celia Cruz. ¡Uf, con un montón de gente famosa! Y con gente no tan famosa, pero brillante. Taxistas de Cartagena de Indias, meseras en Sevilla, barberos en Londres, cocineras en Manila, músicos en San Juan. Aprendí mucho metiéndome en museos. Donde quiera que hay un museo, lo mismo en Tegucigalpa o París, allí me meto. Hago lo mismo con el teatro. Pero ese soy yo. No me creo la gran cosa. Soy dueño solo de mi propia verdad que está hecha de lo que he visto, lo que he sentido, lo que he aprendido. A nadie se la vendo ni se la impongo. Y a la vez, estoy dispuesto a escuchar, dentro de las reglas de la amabilidad. Pero no me alcen la voz, que ahí termina la discusión. Cada cual con lo suyo, cada cual con su camino. Pienso que, con lo que he recorrido, con lo poco que me queda en tiempo (hoy tuvimos que adelantar el reloj en el Este de Estados Unidos, perdí otra hora) no tengo espacio para las broncas. Prefiero escuchar música, la que sea, lo mismo un guaguancó, que a Brahms, aunque prefiero definitivamente a John Coltrane.

09/03/2014 19:40. ricardobrown #. sin tema

Pensando en alto. 7:50AM, miércoles 12 de marzo/14

1. No sé en que va acabar lo que está ocurriendo en Venezuela. Si sé que ha quedado demostrado que el chavismo es una reverenda porquería. La bonanza petrolera venezolana de los últimos 15 años ha sido de más de 700 mil millones de dólares. ¿Cómo es que todavía hay tanta gente viviendo miserablemente en Venezuela?  En Venezuela hay una dictadura que no solo es represiva. Es incompetente y corrupta. Han despilfarrado y robado la riqueza del país.

2. Está bien que los políticos cubano americanos se manifiesten a favor de la oposición en Venezuela. ¿Quien más lo va a hacer, el Hispanic Caucus del Congreso? Forget about it. Por ejemplo, los congresistas demócratas de Nueva York José Serrano y Nydia Velásquez no van a decir ni pío contra el chavismo. Pero a la vez molesta que algunos de estos políticos cubano americanos obviamente tratan de sacar ventaja política a lo que sucede en Venezuela. Buscan votos. Se les va la mano. 

12/03/2014 06:51. ricardobrown #. sin tema


El hombre del Lexus. Jueves 20 de marzo/14

Me pasó esto hoy. Se detiene en la intersección de Miracle Mile y Ponce de León un lujoso Lexus de ultimo modelo . Para quienes no conocen esa intersección, entre todas las intersecciones que hay en el mundo, les explico que Miracle Mile y Ponce de León es una esquina en el centro de una zona muy próspera. Hay tiendas de mercancia de lujo. Joyerias con vitrinas en que se exhiben relojes Rolex, Cartier y Patek Phillippe. Mueblerías donde un sofá cuesta más que un condominio en Marbella. Hay una enorme librería Barnes and Nobles que siempre está llena. En estos tiempos en que el libro muere por falta de lectores, la Barnes and Nobles de Miracle Mile florece. Y es verdad, una librería no necesariamente es un símbolo del bienestar material. Pero es que en esa Barnes and Nobles los clientes compran muchos libros de arte, de esos que cuestan cientos de dólares.  Hay restaurantes con menus carísismos. Los peatones se ven bien vestidos. Muchos hombres de cuello y corbata, muchas mujeres con el gusto y el presupuesto necesarios para la elegancia estilo Vogue Magazine. En su mayoría, son personas que trabajan en los bufetes o las oficinas de las mútiples empresas internacionales que tienen sus sedes estadounidenses allí en Coral Gables. De vez en cuando se ve a alguien paseando un perro. Siempre es un perro de raza. Predominan los French Bulldogs y los Malteses. Perros elitistas con dueños snobs. Ese es el ambiente. Es como una suerte de Beverly Hills floridano, pero sin la ocasional estrella de cine, aunque algunas de las bellas mujeres no se verían fuera de lugar en una película de Hollywood. Pero, ¿de qué estaba hablando? Ah, sí. Del hombre del Lexus. Regreso al hombre del Lexus. La señal del semáforo está en rojo. El conductor del Lexus es un hombre mayor. Viaja solo. Viste un traje oscuro. De pronto saca una hamburguesa. La devora en un instante, con solo dos feroces mordiscos, como si fuera un gigantesco y hambriento tiburón que se traga a una foca. Entonces aprieta un botón y baja la ventanilla de la puerta en la parte delatantera, del lado del conductor, y lanza al viento unos papeles, las envolturas de la hamburguesa que acaba de ingerir y de otros alimentos que compró en uno de esos restaurantes de comida rápida, “fast food,” como se le dice en inglés. Las envolturas caen al pavimento, Todo esto ocurre en el poco tiempo que toma para que la señal del semáforo cambie de rojo a verde. Segundos. Definitivamente menos de un minuto. Cuando la señal cambia a verde, el hombre aprieta el acelerador y el Lexus se dispara rumbo oeste por la Miracle Mile como si fuera el tren bala de Tokio. Inexplicablemente, yo de pronto siento lástima por el hombre. Está de prisa. Se vive con mucha prisa en este país. Se vive desesperadamente. Me viene a la mente aquello de Henry David Thoreau: Most men lead lives of quiet desperation. La mayoría de los hombres viven vidas de callada desesperación. En ese momento, no me acuerdo del contexto de la cita de Thoreau. A lo mejor no viene al caso. Pero es que pienso que este pobre hombre del Lexus está desesperado. Ingiere comida rápida en su carro de lujo, mientras huye o corre hacia algún lugar. No comprendo porque siento tanta compasión por este desconocido. Quizás veo en su prisa un triste reflejo de la frenética y delirante prisa de mi propia vida. Entonces veo en el pavimento las envolturas de la grasienta comida rápida que el hombre del Lexus lanzó desde su vehículo. Yo no entiendo porque me repugnan tanto las envolturas de papel de la comida basura. Me son más desagradables esas envolturas que la misma junk food. Y sobre todo cuando veo esas envolturas en el pavimento. Le pasan por encima los neumáticos de los vehículos que transitan por la Miracle Mile. Vuelan de acá para allá, de allá para acá. Una de las envolturas cae en la acera, a mis pies. De pronto siento asco. Y se aleja de mi mente la extraña compasión por el conductor del Lexus. Le miento la madre. Le deseo que choque contra un poste de luz electrica. Que no cause lesiones a nadie ni a él mismo. Pero que se le destruya el Lexus. Hijo de puta.

20/03/2014 15:26. ricardobrown #. sin tema